En cuanto al equipo que se emplea, ¡ahí si que hubo cambios! No hace mucho, claro… apenas este ciclo lectivo. Hasta el año pasado nuestra tecnología para uso escolar se reducía a: Un proyector de acetatos, un proyector de cuerpos opacos, un reproductor “combo” videocassetera VHS/DVD y un proyector de pc (cañón). Este año se incorporó a nuestro equipó un PDI (Smartboard). ¡Viva, la tecnología al fin nos alcanzó!
La verdad es que en un gran número de escuelas, y me refiero a las privadas (pues desconozco el caso de las públicas), el concepto de “instalaciones modernas y con tecnología de punta”, es una mera frase publicitaria. Los alumnos usan las computadoras que posee el colegio, solamente para la clase de Informática, y tienen prohibido usar en la escuela “Laptops” o “Netbooks”, porque la escuela no se puede hacer responsable de la seguridad de dicho aparatos.
Hace dos años se contrató el servicio de una plataforma educativa conocida como “Athenea” creada por Global Networks Technologies, S.A. de C.V., y se nos dio un curso para mostrarnos las bondades de trabajar con la misma. En la junta de profesores más reciente, el reclamo de la dirección fue que el gasto por contratar el servicio de la plataforma es muy caro y que las estadísticas de uso mostraban que de 150 usuarios profesores y directivos, solamente la aprovechaban adecuadamente 13 personas, es decir 8.6% del personal.
Descubrí las computadoras cuando estudiaba mi segunda carrera en la UNAM, por allá de 1986. Entre mis trabajos estaba el de la crónica teatral para el periódico El Día. A éste llegaron 10 computadoras marca Printaform con procesador 286, y ahí supe lo que era el poder de un procesador de palabras: El Chi Writer. A partir de entonces ya nada fue igual para mi, y mi gusto por la tecnología ligada a las computadoras llegó a niveles cuasi obsesivos.
Como fui incluyendo la tecnología en mis clases, se remonta a 2005, el 1° de Junio. Contruí un grupo de trabajo en Yahoo: alumnosdejpina. Al siguiente año compré mi propio “cañón”, y comencé a trabajar con presentaciones Power Point. Hacía pequeños documentales que formateaba con un programa llamado Pinneacle y los reproducía en el DVD.
Cuando la escuela contrató la plataforma educativa, fui el más feliz de los profesores, y cuando compraron el “Pizarrón mágico” (asi llamamos nosotros al PDI), me arrebató la locura… ¿por qué? Simplemente porque contaría con mayores recursos para que mis clases no fueran como las que yo tuve en mi escuela. De hecho, varios de mis compañeros profesores, siguen considerando que la educación no tiene la obligación de ser divertida. Yo creo lo contrario: En el mundo de hoy, y gracias a la tecnología, el trabajo y la diversión puden coexistir en un mismo espacio. Y la educación no es una excepción.
En 2007, en mi curso especial de periodismo, decidí iniciar un proyecto de radio-internet mediante Shoutcast [1] , para que mis alumnos experimentaran el periodismo radiofónico. La estación de radio fue bautizada como: La radio del pasillo (pues la gaceta estudiantil se llama El pasillo: punto de encuentro de los jóvenes http://www.elpasillo.com/Laradioenelpasillo/Web/Principalradiopasillo.htm); el programa: Vagas o divagas. Uno de mis alumnos me “iluminó”- “profe… se imagina dar clases así, por radio”. Me gustó la idea y desarrollé el proyecto que hoy constituye el programa de los jueves: Del dicho al hecho quedó maltrecho: conversaciones cantinflescas sobre la lengua española. Invito a algún alumno y el programa trata sobre todo aquello que quieran discutir acerca de las materia de Lengua Española, Literatura Universal y Literatura Mexicana e Iberoamericana; la audiencia se comunica con nosotros vía celular, mensajería SMS, o bien por Chat. La audiencia, según las estadísticas, es en promedio de 70 computadoras. En esta experiencia he palpado con certeza lo que Burgos (2004b) citado por Burgos afirma: “… se ha encontrado que el estudiante espera que el profesor ofrezca un enfoque más práctico que teórico en los espacio de interacción (Lozano Rodríguez & Burgos Aguilar, 2007). Lo primero que me asombró es que mis alumnos atendían mejor que en clase: unisensorialidad. Los jóvenes se entretienen más que en las clases, gracias a que los estudiantes invitados, pueden hablar sin “cortapisas”, y les encanta el debate, lo que propicia una reflexión apasionada: unidireccionalidad y condicionamiento del auditorio. Las conversaciones siempre tratan de lo que se ve en clase, pero en un espacio abierto y aparte del salón de clase fugacidad [2] .
El primer trabajo audiovisual para mis alumnos lo hice en 2006, y el tema es sobre Etimologías Grecolatinas del español: Transformación de las palabras. Con ese trabajo introduzco al tema del cambio que sufrió el latín al pasar al español. Los resultados los observé en la actitud de mis alumnos: atentos, y contentos. En aquel año lo reproduje en el DVD de la escuela. Hoy dicho video lo ven los alumnos a través de la plataforma académica a través de la conexión a internet, y además de verlo en clase, lo pueden volver a accesar tantas veces como quieran, y como dice Alfonso de León Medina: “… los alumnos pueden retener más lo visto, complementando lo que escuchan no sólo del maestro, sino de los materiales auditivos explicativos elaborados para ese fin. Es ese mismo sentido es que rompí un paradigma personal prejuiciante sobre los audiolibros, y hoy, varios textos que antes leían mis alumnos, son escuchados, como es el caso de algunos fragmentos de El Principe de Nicolás Maquivelo.
En la escuela mis compañeros me consideran un “rebelde”, porque a pesar del reglamento escolar, yo no prohibo en mi clase el uso de celulares y Ipods. Lo que ellos no han entendido, como los monos del paradigma del agua fría citado por Burgos (Burgos Aquilar & Lozano Rodríguez, 2010), es que sí los restrinjo, a un uso exclusivamente escolar. Los usan como diccionario, para investigar en la web, para copiar esquemas (toman fotos del pintarrón), o bien mediante bluetooth, toman el archivo de trabajo de la clase del PDI; reproducen presentaciones Power Point. Ahora con el Blackberry, chatean conmigo, y me plantean dudas de sus tareas no importando dónde estén, sea en clase de ballet o el entrenamiento de fútbol. Ellos lo agradecen, se sienten muy bien, pues como lo afirma Ferscha (2002) citado por Burgos: “…el uso de la tecnología de cómputo e informática… [es] una oportunidad de ofrecer nuevas experiencias de aprendizaje con el apoyo de la tecnología móvil e inalámbrica (Burgos Aquilar & Lozano Rodríguez, 2010).
Como mencioné al principio, este año contamos en la escuela con un PDI (pizarrón digital interactivo) marca Smatboard. Mis compañeros lo usan basicamente para proyectar películas. Yo lo uso para corregir redacciones de los alumnos, mismas que desde hace ya 3 años no entregan en papel, sino como archivos PDF; ellos pueden apreciar la manera en que señalo los errores, y con un trabajo todo el grupo aprende. Los alumnos lo emplean para exponer, y utilizan la herramienta Notebook para ejemplificar sus presentaciones, y con los marcadores electrónicos de colores, subrayan conceptos importantes en sus gráficos. Todo eso, lo grabamos mediante una herramienta que conserva en formato de video todo lo que se hace en el PDI. Luego esas clases se suben al repositorio de la plataforma, para que los alumnos repasen la clase, o para auquellos que no pudieron asistir, no se atrasen. Esta herramienta es muy poderosa, y a penas comienzo a usarla, pero puedo apreciar con claridad lo que Marqués (2006) citado por Burgos afirma: “[Esta herramienta] induce una notable renovación de las metodologías y de los procesos de enseñanza aprendizaje, incrementando la motivación de los estudiantes, revitaliza la autoestima profesional de los profesores y facilita el logro de aprendizajes más significativos” (Burgos Aquilar & Lozano Rodríguez, 2010).
Insisto, no es terapia, ni mucho menos psicodrama, pero de que la educación está cambiando por causa de las nuevas tecnologías, nadie lo puede negar, y lo mejor será prepararse para disfrutar el cambio.
Notas:
[1] SHOUTcast es una tecnología de streaming auditiva freeware, desarrollada por Nullsoft. SHOUTcast utiliza la codificación MP3 o AAC de contenido auditivo y http (Hyper Text Transfer Protocol) como protocolo (también se puede utilizar multicast) para transmitir radio por internet. (Wikimedia proyect, 2004)
[2] Los conceptos en negritas son los referidos por Vladimir Burgos en El reto de la radio interactiva y la tutoría virtual (Lozano Rodríguez & Burgos Aguilar, 2007)





jej, excelente crítica al uso de las tecnologías, alguna vez escuche a un reconocido investigador que mencionó que la gran mayoría utiliza las plataformas de aprendizaje sólo como fotocopias virtuales de lo que ya existe, dejando al aire las ventajas que brindan, en realidad el buen uso de las tecnologías en la educación es responsabilidad de los docentes, jeje esta en nuestras manos contribuir en la verdadera evolución educativa, saludos.
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